Hoy fue un día en el que no pasó nada genial para poder contar en la mesa familiar o en el momento en el que una se dispone a hablar por telefono con su novio. Así que supongo que contaré la No historia del día. Estaba tirada de una forma muy relajada en el sillón del living de las señoritas gago con una de ellas al lado mío, la popularmente llamada: Catalina, con el televisor encendido enfrente nuestro pudriendonos la cabeza. Al término de los simpsons, el famoso noticiero de la tarde brindándonos unas bellas imágines sobre las inundaciones del día de hoy. Como he mencionado estabamos muy relajadas (dícese: "con paja") por ende ninguna se propuso cambiar de canal, así que nos quedamos por unos minutos viendo el querido noticiero. Acá va la parte interesante de mi conmovedor relato: en medio de esa inundación, en esa especie de pileta callejera, flotaba un hombre en malla con su colchoneta celeste inflable, los brazos para atrás y encima la cabeza cual turista en la praia y de vez en cuando tiraba unos saluditos a la cámara.
Como esto ha sido de los más interesante voy a aclarar lo siguiente: Mi profesor de literatura siempre me demostró un gran cariño pero jamás (bueno, jamás, talves no) voy a demostrales las pruebas de por qué (llámenlo verguenza, pudor, o como más les guste) así que chupense esa mandarina!
jueves, 28 de febrero de 2008
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